Breve análisis del cuento “Álbum” de Alberto Chimal

Cuando Horacio escribió su tan famoso Ut pictora poesis (la pintura como la poesía) no imaginó que siglos después el escritor Alberto Chimal le tomaría la palabra tan literalmente, aunque transformó su norma a como la fotografía la literatura. Álbum es un relato de este escritor que puede encontrarse en Siete, antología de cuentos (Madrid, Salto de Página, pp 61-62). Lo primero que el lector nota es la manera en la que éste se encuentra narrado; parece que todo el texto está formado por los pies fotográficos de un álbum.

Un álbum puede ser entendido como un libro en cuyas páginas encontramos breves composiciones literarias, fotografías, acuarelas, grabados, etc. O como una carpeta con un conjunto de discos sonoros. ¿De qué tipo de álbum estamos hablando en el texto de Chimal?  La acepción más común en el habla cotidiana es como un recopilado de fotografías. Personalmente, prefiero pensar que se trata de un álbum de fotografías cuyas imágenes han sido omitidas por alguna razón y sólo quedan los pies de fotos. Quizá las imágenes fueron sacadas de allí porque eran demasiado crudas.

El cuento se encuentra escrito con oraciones simples. A pesar de que hay verbos en cada oración ninguna acción se encuentra ligada, lo cual es sintácticamente raro puesto que es un solo párrafo. Lo que encontramos se asemeja más bien a una descripción de acontecimientos. El texto como tal puede leerse como una narración o como la descripción de algunas fotografías que crean sucesos. Yo elijo la segunda manera ya que estas oraciones son frases que describen una imagen concreta. Por ejemplo: “. La muñeca que arrojó por la ventana. El libro que quemó. La pecera que vació en la sala.” (p., 61) Aquí podemos tres oraciones simples, es decir, cada uno no posee más de un verbo lo cual nos da una sola acción. Cada oración es sintáctica y semánticamente independiente, pueden leerse por separado sin que esto afecte en sentido de cada una de ellas. Asimismo, cada oración describe un objeto en particular.

Cabe resaltar un poco la manera particular en la que están compuestas estas oraciones. En primer lugar resalta a la vista que tienen una estructura básica de sujeto, verbo y complementos. Esto no quiere decir que nuestro escritor carezca de técnica a la hora de escribir sino que, al contrario, centra la atención en el sujeto. Lo importante de cada enunciado es que el lector vea el objeto que se está describiendo es por ello que aparece al principio. Lo secundario es ver qué hace la niña con ese objeto, el verbo. Esta forma de crear el relato ayuda a que se vean imágenes estática, es decir, no hay movimiento puesto que se nos muestran cosas que pasaron por las manos de la niña.

Por otra parte, es importante destacar que los sujetos carecen de nombres. “Su niñera poco antes de marcharse. Su abuela materna poco antes de marcharse. Su padre poco antes de marcharse.”(p., 61) Se habla de una niña y todo lo que gira en torno a ella, su mundo, mas no es poseedora de un nombre propio. Todo carece de identidad; no hay ningún rasgo que la defina de manera precisa. La falta de una forma particular de nombrar las cosas ayuda a que el lector no se quede con la idea de un personaje específico, sino que rellene el hueco con su propia imaginación. Esa niña puede ser cualquiera persona que el lector se imagine.

Como ya han notado, el cuento se encuentra narrado en tercera persona del singular es decir, está narrado desde una tercera persona ajena a los acontecimientos. “El niño al que pateó.”(61) Si suponemos que nos encontramos frente a un álbum fotográfico cuyas imágenes fueron retiradas, entonces, pensaremos que que leemos el pie de fotografía de las imágenes de las mismas. Tenemos varias opciones de interpretación; una de ellas puede ser que  fue la niña quien escribió esas frases, cuando alcanzó la madurez, se refiere a sí misma como otra persona, ya que se desconoce. Otra, puede ser que incluso nos encontremos frente a un registro oral, es decir, lo que leemos es lo que alguien está diciendo con esto explicaríamos la falta de pruebas gráficas. Mi propuesta es la siguiente: nos encontramos ante un álbum que muestra el desarrollo de un asesino por ello, pudo ser escrito por algún periodista, historiador, etc. con el fin de documentar la vida de esta persona. En un texto como este pueden existir varias interpretaciones y lo que digo no debe tomarse como verdad sino como opinión pues, podríamos pasar horas discutiendo con nosotros mismos al tratar de encontrar la voz de un narrador específico.

Esta recopilación fue hecha tiempo después por algún historiador con el fin de reconstruir la vida de este personaje. Pero aún queda un hueco, si se interpreta como propongo nos hace falta pensar en quién tomó esas fotos que no vemos sin embargo, esto no es algo que afecte mi hipótesis por ello no lo tomaré en cuenta. Entenderemos el texto como una descripción sin tomar en cuenta las imágenes que pudieron o no encontrarse. Ésta se encuentra dada de una manera que parece que parece una narración; estamos frente al proceso que sufre una persona para convertirse en un asesino. La narración se nos presenta mediante la descripción de recuerdos.

Si hablamos muy someramente de las razones que tiene una persona para convertirse en un asesino serial, notaremos que éstas se encuentran presentes en el texto. En primer lugar tenemos la figura de una madre fálica (figura dominante) que se encuentra disfrazada con debilidad. Quien está dispuesta a hacer todo lo que sea con tal de mantener a salvo a su niña. Incluso después de saber el camino que lleva huye con ella a un hotel, justificando su comportamiento de alguna manera. Se podría decir que es una madre que todo lo consiente y lo aprueba.

A lo mejor la respuesta al comportamiento de su madre la podríamos encontrar aquí: “Su abuela materna poco antes de marcharse. Su padre poco antes de marcharse.” En estas dos oraciones notamos que su madre está completamente sola. Los únicos dos personajes que podrían ayudarla a criar a su hija la abandonan. A lo largo de la narración vemos que la madre está luchando sin ayuda de nadie por darle una educación a su hija. Podemos suponer que la razón por la cual no se da por vencida y sigue tratando de darle una correcta guía es porque esa niña es lo único que le queda. Se siente abandonada y no puede darse el lujo de perder lo único que tiene. Así que hará hasta lo imposible por regresarla al buen camino; llevarla con psiquiatras, buscar escuelas en donde la admitan, etc.

Aquí nos enfrentamos a un personaje contradictorio. Si bien es la figura de autoridad también es una mujer muy débil que no sabe qué hacer frente a situaciones adversas. Su rostro, sobre todo, se convierte en un símbolo que recuerda las normas que rigen la sociedad en la que se encuentra. Para ver esto de manera un poco más clara voy a tomar algunos postulados de la teoría freudiana  Lo que me interesa destacar es su división de la psique; ello, yo y súper yo. En el caso de una persona que trasgrede las normas sociales para buscar su propio placer podemos decir que tiene un ello muy dominante.

El ello es aquella parte del inconsciente que busca el placer del sujeto; el súper yo se podría describir como las normas sociales que se encuentran inscritas dentro del mismo. Finalmente, el yo es el encargado de mediar entre estas dos formas; se debe tener un yo equilibrado para que el sujeto no entre el conflicto, si el ello gana podemos tener un psicópata y si el súper yo se lleva todo el control entonces tendremos un neurótico.

El caso de un niño es algo especial, puesto que, el sujeto no se forma estas tres divisiones hasta que es adulto. Incluso, cabe resaltar que en un principio se encuentra su comportamiento es mediado por alguna figura de autoridad, que en muchos casos resulta ser el padre o la madre. En el cuento se ve como existe una carencia del primero, quien las abandona, al faltar éste es ella quien tiene que funcionar a la vez como Edipo y como figura de autoridad, más adelante explicaré porque considero que funge como figura edipica.

Cuando se hace mención a la madre la narración se centra, principalmente, en su rostro. “La cara de su madre” es una frase que se repite constantemente a lo largo del cuento. Si nos fijamos un poco nos daremos cuenta de que aparece antes o después de que la niña haya realizado alguna acción socialmente reprobable. “La carta en su contra de los padres de sus compañeros. La cara de su madre.” (p., 62)  La cara de su madre funciona como símbolo de autoridad que intimida, pero a la vez causa compasión. Es un símbolo que limita sus acciones, un objeto que le recuerda que existen leyes que rigen a la sociedad donde se encuentra y dejarse llevar por sus deseos no es lo más acertado.

Su madre pasa a transformarse en un objeto, su rostro se convierte en una figura, un símbolo que le dicta lo que puede y no puede hacer, y eso la molesta. Es por eso que para poder librarse de la figura, que apenas se está gestando, del súper yo en su conciencia es necesario deshacerse de su madre. Su rostro representa lo que ella ya no quiere ver, las limitantes implica la molestan es así como decide que debe terminar con ese rostro. Los ojos que la miran con reproche y compasión deben irse, aquella lengua que la reprende debe dejar de emitir palabras. Al deshacerse del único objeto que le impide sacar a relucir su ello, ahora puede hacer lo que quiera. De esta forma finalmente, vemos la decisión que toma de dejarse arrastrar por los deseos libremente. El texto comenzó  con la figura de autoridad “La cara de su madre” (p., 61) y termina con la libertad que tiene de cumplir sus deseos sin que nadie se lo impida “El coche del segundo hombre que la recogió en la carretera.” Además vemos el fin del proceso por el que pasó. Desde sus inicios hasta que se consagra como una asesina serial.

Si somos un lector que necesita hacerle preguntas constantes al texto aquí nos quejaríamos del vacío que aparece en torno a la muerte de su madre. Si bien se entiende perfectamente que destroza su rostro, no se dice de manera explícita que la haya asesinado, bien se puede interpretar que no lo hizo. Sin embargo, mi imaginación y yo abogamos porque, en efecto, ella fue el primer adulto, con quien cometió homicidio, ya que esto permite más fácilmente abrir la posibilidad de que, después de este acto, no conozca límites. Aunque cabe resaltar que anteriormente había agredido físicamente a su madre y otros adultos, eso sin contar los niños y animales. “El brazo en cabestrillo de su madre. El brazo en cabestrillo de su maestra. El brazo en cabestrillo de su quinto psiquiatra.” (p., 61)

Anteriormente, mencioné que su mamá también funciona como Edipo de la niña y es algo que sostengo con base en la imagen que aparece repentinamente del hombro de su madre. Por sorpresa en la narración y sin ningún aparente, es decir, sin un antecedente claro que nos explique por qué está allí,  surge la figura del hombro de su madre como si fuera la niña quien de repente la vio. Vale la pena mencionar que el hombro desnudo es una parte erótica del cuerpo humano, pero también tierna. No es un erotismo que radique en un deseo sexual, sino que cae en el amor filial. Por eso esta imagen es muy importante para representar el deseo que siente la niña por su madre.

Aunque, es importante destacar que este pasaje tiene una segunda interpretación. Aparece de la siguiente manera: “La cara de su madre. Un hombro desnudo de su madre. El director de la segunda primaria que aceptó admitirla.” (62) Si leemos las dos primeras oraciones separadas de la tercera podremos interpretar lo anteriormente dicho. Si leemos la segunda y tercera separadas de la primera podremos leer que la madre se prostituye con el director de la primaria con el fin de que acepte a su hija en la escuela. Ya que se podría interpretar que la niña ve parte del cuerpo desnudo de su madre antes de entregarse al director. E incluso aquí se podría leer, si se quiere, un poco de intertextualidad con respecto a la película de Forrest Gump. En la escena donde Forrest ve como cae el vestido de su madre desde las sillas que están en el pasillo afuera de la oficina del director justo antes de ser admitido en la escuela. Pese a todo esto, yo prefiero pensar que se trata de un Edipo.

Finalmente, podemos ver en la narración como se realiza el proceso que sufre la niña para culminar convirtiéndose en una asesina serial. Los pasos que sigue podemos encontrarlos en el perfil de la mayoría de los asesinos. La destrucción de la muñeca como primer acercamiento; la violencia generada en contra de un animal; molestar a sus compañeros de clase porque ellos fueron quienes la molestaron primero; robarle a su progenitora y termina con el asesinato de su propia madre. Este último paso es algo que puede o no tener el perfil del asesino serial.

Ahora bien, lo interesante es que todo esto se encuentra enmarcado en un contexto mexicano contemporáneo, pues el cuento como tal fue publicado en el 2012. A prácticamente tres años de distancia. Eso nos pone a pensar un poco en cómo este cuento puede ayudar a entender la sociedad actual. Yo pienso, y lo dejo abierto al lector, en todo este contexto de violencia en el cual están metidos nuestros niños actualmente y que ha provocado actos delictivos que nadie esperaría.

La multitud de casos que se han dado de extremo acoso escolar en las aulas o los casos de sicarios que son cada día más jóvenes. ¿De qué manera nos está hablando este texto de lo que está pasando con los niños mexicanos actualmente? Si bien no se trata de un texto de denuncia, ya que carece de esa intención de mostrar lo que está pasando, sí puede leerse bajo el contexto mexicano.

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