Película de la semana: West Side Story (Amor sin barreras)

Esta semana en la recomendación cinematográfica, les traemos un clásico, ganador de 10 premios Óscar, incluido el de mejor película en 1961.  Se trata de West Side Story (en México se tradujo como Amor sin Barreras) Nuestro colaborador Ignacio Maldonado nos da razones para darnos el tiempo de disfrutar esta adaptación del musical homónimo compuesto por Leonard Bernstein, quien hubiera cumplido 97 años el día de ayer 25 de agosto.


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West SIde Story es una obra musical basada en la obra Romeo y Julieta de Shakespeare, pero llevada a los años 60 del siglo XX en los barrios del Lado Oeste de Manhatan, Nueva York.

En esta ocasión quiero hablarles de algo más allá de la maravillosa y bien lograda música de Bernstein y de la trágica historia de amor entre María (inmigrante puertorriqueña) y Tony (jóven nacido en Estados Unidos), que seguro los atrapará con canciones como “Maria” o duetos como “Tonight”.

En el musical no son los Capuleto y los Montesco los bandos opuestos, ahora son una pandilla de estadounidenses (Jets) y una pandilla de puertorriqueños (Sharks [Tiburones]) inmigrantes recién llegados a la isla. En una disputa por el territorio de la parte oeste de la llamada “Gran Manzana”.

Me parece muy interesante que en la obra se  hace un énfasis en los conflictos étnicos prevalecientes en la época, y nada lejanos de nuestro presente (basta ver las declaraciones diarias del contendiente republicano a la candidatura por la presidencia de los Estados Unidos Donald Trump sobre el tema), en aspectos como que la policía da un trato preferencial a los nacidos en Estados Unidos, a pesar de que, como bien hacen notar los Sharks, son hijos de inmigrantes. Así mismo me parece interesante el ver cómo ante la autoridad, las pandillas, a pesar de su rivalidad, se unen aunque los Jets vean a los inmigrantes como una “invasión” a su territorio.

La canción “America” me parece reveladora y una muestra de las ideas y dudas de los inmigrantes recién llegados, buscando el “sueño americano”, durante esta época enfrentándose a la dura realidad de su nuevo hogar y lugar de trabajo. De manera irónica y burlona, la letra hace ver que los inmigrantes no la tienen fácil, aunque se les venda la idea de una “vida mejor”, que vale la pena cuestionar (y que, nuevamente, es inevitable relacionar con el presente).

Y bueno, si a este tenso conflicto y contexto le metemos el ingrediente de un “amor prohibido”, la cosa se pone buena. No dejen de verla y esperamos sus comentarios. Mientras tanto, este jóven historiador espera que pronto se vuelva a representar en el teatro en México esta maravillosa obra musical del siglo XX.

Publicado por

Redacción

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