Enseñar a ver. Una charla con la ilustradora Martha Avilés

Martha Avilés es una ilustradora mexicana que, primordialmente, se dedica a la ilustración de libros educativos y de literatura infantil y juvenil. Ha realizado exposiciones de su obra en el Museo de la Ciudad, Querétaro (2013) además de haber sido galardonada con premios nacionales como el Catálogo de Ilustradores (1991), e internacionales como Runner Up y Encouragement Prize en el concurso Noma, Japón (1993 y 1995, respectivamente).  Actualmente tiene una sala de lectura en el Mercado de plantas y flores de Cuemanco. Entre su basta obra se encuentran: El peinado de la tía Chofi (texto de Vivian Mansour), Abuelita llena de vida (texto de Amy Costales), It´s your cloud (texto de José Troiano) y El misterio del tiempo robado (texto de Sarah Corona). Nosotros tuvimos la oportunidad de hacerle una entrevista que esperamos sea de su agrado.

Esteban: ¿Cómo inicias tu carrera en la ilustración?

Martha: Yo estudié diseño gráfico en la ENAP, pasé muy fugazmente porque me salí muy pronto. Empecé a trabajar pronto y por casualidad fue que llegué al ámbito editorial. En esa época no existía este auge de la literatura infantil y juvenil, éramos ilustradores en general. Me dieron a ilustrar libros infantiles, pero eran textos educativos, no de literatura. Allí conocí a otros ilustradores y a otros escritores que estaban abriéndose camino en esto de la literatura infantil. Muchos nos formamos en el trabajo, haciendo libros para el sector educativo. Tengo treinta años en esto. En ese entonces no había un conocimiento de lo que es la literatura infantil.

Martha Aviles, Verano (osos en bici)
Martha Aviles, Verano (osos en bici).

E: ¿Cómo definirías tu proceso creativo?

M: Tuve la suerte de encontrarme con una editora que me empezó a mostrar un poco lo que era ilustrar literatura. Su manera de acercarme a ese conocimiento fue enseñarme a ver, acercándome a autores de literatura e ilustradores que era muy difíciles que llegarán aquí. Ella me dio la oportunidad de comenzar a explorar este ámbito. No fue fácil, hace falta una formación más sensible.

E: Mencionaste  “aprender a ver”, ¿cuáles son tus influencias?

M: Eso que llaman estilo, hay personas con una cualidad natural y otros que la construyen con el tiempo. La mayoría tenemos una habilidad que la vamos construyendo o destruyendo con el tiempo. El trabajo te va permitiendo explorar tus habilidades, te permite desarrollarlas o entorpecerlas. Debes tener una perspectiva hacia donde quieres ir. Lo que he hecho ha estado muy influido por los proyectos que me han tocado hacer y por el modo en el que me ha tocado trabajar. La mayoría de mi trabajo ha tenido que ver con libros para el sector educativo, los cuales tienen características muy particulares y distantes de lo que se hace en el trabajo para el sector literario. Es un trabajo que va condicionando tu estilo y el desarrollo plástico de tu trabajo. Me fui haciendo especialista en ilustraciones para el mercado educativo y para el público más pequeño. Es un trabajo muy literal, muy apegado a la percepción de un niño, entre fantasía y realismo. Ocasionalmente, tuve la oportunidad de ilustrar libros de literatura; aunque no han sido mi propuesta, ni trabajos que aporten algo plástica o conceptualmente. No son trabajos que se hayan desligado de la literalidad de los libros educativos.

Jesús Gala, 2016.
Jesús Gala, 2016.

E: ¿Cuál es la relación entre ilustradores y el ámbito institucional?

M: Trabajé mucho tiempo para editoriales mexicanas y poco tiempo para el gobierno. Dejé de trabajar para el mercado de México y empecé a trabajar mucho para el de Estados Unidos. Hubo una época de mucha apertura y respeto para el trabajo del ilustrador en la SEP. Cuando mi generación empezó detrás de nosotros estaban, y que fueron casi nuestros maestros, Felipe Dávalos, todos esos artistas que le dieron una imagen a los libros de textos que para mí sigue siendo memorable y que trabajaban hasta con otro espíritu, también de una manera muy autodidacta. Ahora veo, ya que se hace público a través de las redes sociales, que trabajar para la SEP es horrible. Si el gremio se organiza podría generar mejores condiciones de trabajo. Y, en el ámbito de la industria privada, es diferente porque tienes más garantías; pero, trabajas con mucha desventaja. Las condiciones son difíciles. Me pregunto, ¿en qué se convierte un trabajo cuando las condiciones en las cuales lo haces están en contra de todo?

E: ¿Crees qué los ilustradores deberían generar sus propios espacios o esperar ayuda institucional?

M: No creo que deberían esperar apoyos institucionales. Me entristece ver que la opción para todos es concursar para conseguir una beca. Son trampas para tu propósito de trabajo. No hay otra forma de aprender, sino la de trabajar. No te darías cuenta del medio sino trabajas, si siempre andas persiguiendo la beca o el premio del concurso. La educación que tenemos es terminar la escuela y enfrentarte al medio profesional como puedas. Las instituciones y las empresas privadas se valen mucho de la necesitad y la voluntad para trabajar de la gente.

Martha Avilés, Santa (animales en cueva).
Martha Avilés, Santa (animales en cueva).

E: ¿Cómo ve un ilustrador la recepción de su obra?

M: Es algo que no te puedo decir porque ni te enteras. Tú lo sabes hasta que alguien que trabajó con tus libros te dice. A lo mejor un bibliotecario te dice “Oye, este libro que tú hiciste les encanta a los niños” o “Este libro es súper leído”. A mí me importa mucho más la valoración de los niños que lo dicho por críticos, editores, etcétera. Si tú haces un libro y el público para quien lo haces lo recibe bien, puedes darte por satisfecho. El propósito de tu trabajo se cumplió. El trabajo desde que empiezas hasta que mueres es una búsqueda constante, un cuestionamiento constante, un crecimiento constante; aunque no crezcas, te lo digo por experiencia. Cada intento, cada oportunidad es un deseo de proponerte algo nuevo. Ser sensible a las necesidades. Reconozco que en mí no hay habilidades plásticas que me pongan con la pretensión de ser artista.

E: En esta búsqueda constante,  ¿cuáles son tus obras favoritas?

M: Uno de los libros, a los que les tengo cariño porque me mostraron una posibilidad, fue El misterio del tiempo robado que fue mi primera oportunidad para hacer un libro literario y que fue una experiencia muy ambiciosa. Los libros siempre son queridos, yo no te podría decir qué libro es importante para mí porque ese libro no existe, siempre tienes el anhelo de que ahora sí el que viene, vas a poder dar un brinco y sí das un paso, pero yo todavía no encuentro el libro más importante porque todos lo son.

Martha Avilés, Pin-Pon.
Martha Avilés, Pin-Pon.

E: Y de tu trabajo actual, ¿qué nos puedes contar?

M: Ahora estoy haciendo ilustraciones para libros de texto. Estoy haciendo un libro para padres y niños muy pequeños, primeros lectores, y para libros de literatura,  pero educativos.

E: Para terminar, ¿cuál sería el consejo de Martha Avilés para los jóvenes ilustradores?

M: Que se preparen en todos los sentidos constantemente. Si quieres hacer libros tienes que ser lector, tienes que ver muchísimo todo lo que se produce porque la producción editorial es enorme y atractiva para estudiar. Han surgido nuevos géneros y muchas maneras de hacer y decir muy interesantes. Dibujar, si quieres ser ilustrador no debes estar al margen del dibujo, y, aunque les cueste trabajo pensarlo, la mayoría de los ilustradores no dibujamos. Es algo fundamental en la formación. No solamente dibujar porque te están pagando, sino como una parte de tu formación que no deberías abandonar nunca. Ver, leer, dibujar, oír. Ganas de explorarte en el dibujo siempre.


Para conocer más del trabajo de Avilés, dense una vuelta por la galería que preparamos para ustedes con una pequeña muestra de su obra.

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