La estandarización de la necesidad

¿Realmente comprendemos al otro? ¿Es posible garantizar que entre personas de latitudes y épocas diversas se dé auténticamente la comunicación de manera inmediata? Dicho de otro modo, ¿es posible que alguien, colocado en un contexto material distinto del mío, posea los mismos valores, miedos, sentimientos, angustias y afanes de conocimiento que yo, o será más bien que colocados ambos en situaciones harto diferentes, la manera en que aquél que en un primer momento apareció ante mi como mi fiel reflejo posea una perspectiva de la realidad distinta a la mía y que esa sensación de comunicación y entendimiento inmediato no sea más que una convención que yo he asumido? Continúa leyendo La estandarización de la necesidad

Consuelos populares

No puedo aún procesar mi codependencia hacia la tecnología. El viernes pasado mientras transbordaba en el ajetreado metro Pantitlán de la línea café, Ciudad de México, me robaron mi celular. El lugar estaba más concurrido de lo común. Pese a que me había levantado más temprano no pude evitar el “gentío” que se acumula en las mañanas. Mi regla no sirvió de nada: “Entre más temprano, menos gente”. Sólo así logré darle la razón a mi holgazán vecino, quien sale temprano a media calle con una cerveza en la mano para burlarse de las personas a las que nos considera aburridas y sometidas al trabajo. “No por mucho madrugar amanece más temprano”, nos dice. Sabias palabras para la postura en la que me hallaba. Siempre me habían inculcado la contraparte: “a quien madruga, Dios lo ayuda”, pero la comencé a poner en juicio porque, al menos, ese día no había aplicado en mi vida personal. Continúa leyendo Consuelos populares