De palabrejas y significados: El diccionario, el libro que lo sabe todo

 Hace un par de días, mientras revisaba el Clave. Diccionario de uso del español actual, un libro de gran formato y amplitud, no pude evitar leer el prólogo que Gabriel García Márquez escribió en 1997 para dicha obra. Desde las primeras líneas se relata el primer acercamiento que el escritor colombiano tuvo con el libro que le cambiaría la vida: el Diccionario de la Lengua Española. Continúa leyendo De palabrejas y significados: El diccionario, el libro que lo sabe todo

La magia de un tubo

El tubo de labios es cosa íntima, no se presta y
hace pactos con nuestra piel (es una lencería facial),
con nuestro deseo de camuflarnos, cambiar, embellecer,
simular que tenemos una boca jugosa y palpitante
–Mónica Lavín

El ingenio y la vanidad han caminado siempre tomados de la mano en las creaciones humanas. Durante siglos los colores han ornamentado la piel; sobre todo, la boca de las mujeres. Pintar los labios puede parecer un placer efímero, pero en realidad, es un gusto que se retrata más allá de la piel; es guardar el poder de la elegancia en un diminuto tubo, el poder preservar la belleza en innumerables instantes que difícilmente un hombre no apreciaría. Continúa leyendo La magia de un tubo

Breve análisis del cuento “Álbum” de Alberto Chimal

Cuando Horacio escribió su tan famoso Ut pictora poesis (la pintura como la poesía) no imaginó que siglos después el escritor Alberto Chimal le tomaría la palabra tan literalmente, aunque transformó su norma a como la fotografía la literatura. Álbum es un relato de este escritor que puede encontrarse en Siete, antología de cuentos (Madrid, Salto de Página, pp 61-62). Lo primero que el lector nota es la manera en la que éste se encuentra narrado; parece que todo el texto está formado por los pies fotográficos de un álbum. Continúa leyendo Breve análisis del cuento “Álbum” de Alberto Chimal

Una panorámica (incompleta) del arte contemporáneo en la Ciudad de México. (Parte 1 de 4)

Para los habitantes de la ciudad de México es casi inevitable hablar o escuchar algo sobre arte contemporáneo. La Ciudad cuenta con varios importantes museos dedicados al arte contemporáneo (MUAC, Jumex, Tamayo, Ex-Teresa, Laboratorio Arte Alameda, entre otros), y algunos que dedican parte de sus exposiciones al mismo (Museo de Arte Moderno, Museo de Arte Carrillo Gil), así mismo hay un buen número de galerías y ferias de arte. Si bien es parte del entorno citadino, en los últimos tiempos se ha hecho más eco en el tema. Hace unos meses hubo una exposición de Yayoi Kusama en el Museo Tamayo que rompió todo récord de asistencia y que propició un maratón que mantuvo al museo abierto más de 24 horas para poder satisfacer la demanda de visitantes que querían ver las instalaciones y obras plásticas de la artista japonesa. Fue casi inevitable que en la prensa escrita, radio, televisión o redes sociales pasaran desapercibidos los famosos puntitos de Kusama.

Además, hace unos meses fue la llamada “Semana del arte contemporáneo” en la Ciudad de México, que incluyó, entre otras actividades, inauguraciones de exposiciones en varias galerías, dos ferias importantes de arte (Zona MACO y Material Art Fair), el Salón ACME y el FILUX DF. Y qué decir de la polémica desatada por la exposición del artista austriaco, fundador del accionismo vienés, Herman Nitsch, que se realizaría en el Museo Jumex y que fue súbitamente cancelada (¿y censurada?) a tan sólo días de ser inaugurada, sin una postura clara del Museo.

Como pueden darse cuenta, no podemos dejar de lado estos fenómenos que sin lugar a dudas dan pie a un gran número de reflexiones y cuestionamientos que vale la pena hacerse, pues nos dejan ver varias cosas que, para bien o para mal, se han vuelto parte de la cotidianeidad de la capital de este país llamado México. Pero como diría Jack el destripador, “vayamos por partes”:

“Acepto exponer en México, pero hazme famosa”, los rumores cuentan que ésto dijo Yayoi Kusama a David Cohen, presidente del Patronato Rufino y Olga Tamayo; de ser así, cumplió. La exposición Obsesión Infinita se convirtió en todo un fenómeno, y fue visitada por 330 mil personas en cien días (el promedio de visitas al museo era de 170 mil al año). Las largas filas, incluso gente acampando para poder ingresar y la necesidad del museo de permanecer abierto una noche entera hablan del interés de los capitalinos y visitantes por experimentar la obsesión infinita.

Yayoi Kusama es, sin duda, un personaje que no puede pasar desapercibido en la escena artística y en la historia del arte del siglo XX

kusama[Fuente: Milenio]

kusama2[Fuente: El Universal]

Éste fenómeno sólo lo encuentro comparable con la gran expectativa que causó la exposición retrospectiva de Frida Kahlo en el Palacio de Bellas Artes en 2007 con motivo del centenario de su nacimiento. Hoy vivimos un fenómeno similar con la exposición de Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci en el mismo recinto y Miguel Ángel y Da Vinci en Bellas Artes.

kusama3[Fuente: laap mx]

No puedo dejar de mencionar que Yayoi Kusama es, sin duda, un personaje que no puede pasar desapercibido en la escena artística y en la historia del arte del siglo XX. Recomiendo la lectura del artículo “Yayoi Kusama: ¿Por qué obsesionarnos con ‘Obsesión Infinita’?”  donde se muestra la importancia de la artista japonesa. Pero, ¿por qué tanto alboroto por esta exposición? Hay varios fenómenos que se juntaron para hacer de esto un boom. La difusión de la exposición es un punto fundamental, pues hizo uno de los mejores aliados que podía tener: las redes sociales.

En México existen millones de personas que utilizan redes como Facebook, Twitter e Instagram para compartir contenido con sus conocidos y con el mundo. Existe cierta necesidad de muchas personas por compartir su vida, sus actividades y pensamientos a través de éstas redes. Es interesante ver que muchas veces son utilizadas para legitimar sus acciones (entre más “likes”, mejor) o para dar una apariencia ante su círculo social e incluso ante desconocidos. En este fenómeno se inserta la exposición de Kusama, en la que deliberadamente se exhibieron instalaciones donde la gente podía tomar una fotografía o una selfie y compartirla en sus redes. El fenómenos comenzó a crecer, y en unas cuantas semanas la web se llenó de fotos de cientos de personas en las llamativas instalaciones de la exposición.

Los últimos días alguien tuvo la idea de imprimir en una lona la fotografía de una de las instalaciones de Kusama para que quien no pudiera ingresar al museo, por que el cupo estaba lleno, no se quedara sin su foto o su selfie

Aquí es donde viene un punto interesante. Considero que mucha gente al ver dichas fotografías se animó a ir al museo (quizá por primera vez), pues es atractivo ver una instalación de ese tipo, donde puedo hacer constar mi presencia. Debido a este crecimiento impresionante en el número de visitantes, era casi una proeza ingresar al Museo Tamayo, y subir una selfie a tus redes te hacía ver como uno de los privilegiados, casi un héroe por haber podido ingresar tras soportar seguramente algunas horas de pie bajo el sol o el frío matutino.

Pero, ¿qué pasa aquí? En ese momento no dejaron de haber algunas críticas al fenómeno de las selfies en la exposición. Algunas personas cercanas al medio artístico o de la historia del arte, o incluso ajenas, parecían molestos por esto: “nada más se toman la foto y se van”, “ni siquiera ven la obra”, “ni siquiera se enteran de la biografía de la obra”, “sólo lo hacen para presumir”, etc. Y, en efecto, hubo gente así. Incluso un fenómeno muy curioso es que los últimos días alguien tuvo la idea de imprimir en una lona la fotografía de una de las instalaciones de Kusama para que quien no pudiera ingresar al museo, por que el cupo estaba lleno, no se quedara sin su foto o su selfie.

kusama5 kusama6[Fuente: 7boom.mx]

Incluso, muestra de esta utilización de la exposición con otros fines se dio en la cena ofrecida con motivo de su inauguración, a la que asistieron muchas personas del ámbito político y empresarial, y donde se volvió, a mi parecer, todo un show donde la obra de Kusama quedó de lado.

Si seguimos tomando al museo como ese mausoleo sagrado, equiparable a un templo al que hay que tenerle respeto, el arte y algunas expresiones culturales seguirán siendo para una minoría de personas

kusama7[Fuente: Quién]

Pero, ¿cómo ver esto? Por un lado puede caerse en ver al museo de arte como un mero espectáculo más, acorde a la sociedad en la que vivimos. Además no es poco frecuente que la gente acuda sólo para presumir y legitimarse en sus redes sociales como alguien “culto” o “conocedor”. Sólo decir “estuve ahí” y nada más. Pero, finalmente, considero que si seguimos tomando al museo como ese mausoleo sagrado, equiparable a un templo al que hay que tenerle respeto, el arte y algunas expresiones culturales seguirán siendo para una minoría de personas. Si una obra te invita a la interacción, me parece algo bueno. No le veo mayor problema a sentirte parte de la obra al tomar una selfie en la instalación, al contrario. Para mí es preferible una interacción y un sentirse parte que el ir, ver las obras de lejos y sentirlas ajenas. Además de que solemos fetichizar a las obras y darles valores y estimas que ni siquiera cuestionamos a veces.

¿Cuántas personas no se jactan de hablar de un arte democrático, un arte para todos o la democratización del arte? Sea por las selfies, sea por morbo o por presunción, debería darnos gusto que una exposición de arte contemporáneo en la Ciudad de México alcance tal número de visitantes.

No hay que caer en la banalización y hacer de esto un espectáculo, pero como recurso de difusión y acercamiento al arte contemporáneo, en una sociedad y un contexto no tan fértil para ello, no puedo renegar

¿Será que algunas de las personas que forman parte de la élite que frecuenta museos se sienten amenazadas porque una exposición atrae todo tipo de público en grandes cantidades? ¿Será que esas personas quieren un arte para todos, pero sólo en el discurso? No lo sé, las dejo como preguntas abiertas, pero basta buscar en la web un poco para encontrar a varios de estos haters del fenómeno Kusama sin más ni más.

A dónde ha llegado el fenómeno de la exposición, que hoy se sigue hablando de él. David Cohen, de quien hablaba al principio, aparece en la portada de la revista de sociales Quién del mes de marzo, con una interesante portada, por cierto, que ha sido difundida en espectaculares y anuncios en toda la ciudad, pero se ha desarrollado cierta polémica porque se le hace ver, además de guapo y soltero (¿?) como “el hombre detrás del éxito de Yayoi Kusama” pero el INBA atribuye esto al trabajo de la institución y critica la publicación y la entrevista realizada.

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Por supuesto que no hay que caer en la banalización y hacer de esto un espectáculo, pero como recurso de difusión y acercamiento al arte contemporáneo, en una sociedad y un contexto no tan fértil para ello, no puedo renegar. Claro que también existe un cierto fenómeno de presunción y esnobismo (que no es de hoy, basta buscar un poco sobre la Zona Rosa en los sesenta para darse cuenta), y que me permitirá enlazar esta entrada con una futura entrega en la que hablaré sobre las ferias de arte, en especial Zona MACO.

Para ir entrando en el tema y a manera de vínculo, les dejo este video de un experimento realizado por la revista Chilango, la que llevó una falsa Kusama a la famosa feria de arte. Por ahora dejo el video, y en la próxima entrada hablaré de él.

Para alegrarles la existencia, les dejo dos de las fotografías más memorables en la expo de Kusama:

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La historia en clave materialista. Otra introducción al pensamiento marxista

Anteriormente publiqué dos artículos a modo de introducción a la filosofía marxista (la primera y la segunda parte), así que espero que el tema ya no les resulte tan esotérico. A pesar de esto, creo que vale la pena adentrarnos un poco más en la concepción materialista de la historia y la manera en que ésta describe a la sociedad, para así aclarar las dudas que pudieron haber surgido. En esta ocasión, me enfocaré concretamente a analizar el apartado “Historia” del primer capítulo de La ideología alemana de Karl Marx y Friedrich Engels (el dúo dinámico del comunismo). Continúa leyendo La historia en clave materialista. Otra introducción al pensamiento marxista

De licencias y patentes

La patente #US D490211, Heart Shaped Meat Product, fue otorgada en 2004 al inventor de un rollo de carne en forma de corazón. La patente #US D527165, Cucumber Sandwich, en 2006 registra la propiedad de la idea de hacer un sándwich de pepino. La #US 6751348, Automated Detection of Pornographic Images, patenta una fórmula que permite detectar una imagen pornográfica. Un gorro navideño multicultural que une a Santa con los judíos, está registrado con la patente #US D501980, Seasonal Multicultural Hat. En la Ciudad de México, acudiendo a las oficinas de la Tesorería y pagando $677.00 puedo obtener una licencia de manejo sin siquiera saber encender un automóvil. Podría seguir con cientos de ejemplos de patentes que hacen a uno preguntarse, por decirlo de una forma decente, ¿qué pasa con eso? Dense una vuelta por la página web Patently Silly donde encontrarán cientos de patentes que desafían toda lógica, pero que, increíblemente, fueron aprobadas. Les aseguro horas de risas y diversión. Pero, ¿cómo hemos llegado a este punto? Continúa leyendo De licencias y patentes

Nietzsche, historia y peligro

La muerte de dios, el eterno retorno, la voluntad del poder… frases todas que seguro han escuchado (probablemente en la preparatoria). Sí, Nietzsche es tremendamente popular, y es difícil imaginar que en algún momento deje de serlo; hay algo en sus palabras que seduce y enamora. Hoy nos centraremos en su concepción histórica, más específicamente las que para él eran las tres formas en que podemos concebir la historia, las que deja de manifiesto en la Segunda consideración intempestiva, en la cual, casi de inmediato, nos suelta sentencias como: “toda acción demanda olvido, tal como toda vida orgánica no sólo demanda luz, sino también oscuridad” (Nietzsche, 2006, p 16). Continúa leyendo Nietzsche, historia y peligro

Hiperconsumo

Con el pasar de los días vamos adquiriendo bienes materiales, desde un accesorio de uso personal, hasta un artefacto de gran tecnología; pero, en realidad ¿por qué lo hacemos? ¿Realmente consumimos por necesidad?

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Materialismo y las Tesis sobre Feuerbach, una introducción al pensamiento marxista (II)

Bueno, la semana pasada analizamos las tesis I, II y IV, de Karl Marx, esta vez nos toca hacer lo propio con las restantes, así que no perdamos más tiempo y comencemos. De nuevo les sugiero acompañar la lectura de este artículo con la lectura de las tesis, las que podrán encontrar en este enlace.

Karl Marx
Karl Marx

Tesis V

Ya Marx declaraba en la segunda tesis que la verdad se crea primeramente en los hechos del mundo, quedando implícito que posteriormente es conocida por la razón, pero no sólo somos seres pasivos sobre los que el mundo actúa, sino que existe una relación entre nuestras acciones y lo que percibimos, ya que nuestras acciones dan forma al mundo que nos rodea.

Tesis VI

Feuerbach acierta al encontrar el origen de las religiones en la esencia humana, pero se equivoca al pensar que existe tal cosa como una esencia humana universal que se hace presente en los individuos. Como consecuencia de esto, Feuerbach concibe al ser humano como la abstracción de la humanidad, como un ente ideal, arrancándolo de cualquier contexto (histórico, político, geográfico, social, etc.). Mientras tanto, esta esencia humana es, para Marx, el producto de las relaciones materiales que se dan entre los individuos. Lo que nos une son las relaciones que, como conjunto de individuos, hemos compartido a través del tiempo, las cuales son producto de los procesos históricos que se manifiestan en el presente, pero estos procesos históricos no son, como en el pensamiento hegeliano, el curso de un espíritu ideal que busca conocer al encarnarse en los pueblos, sino una serie de hechos explicables en la realidad material del mundo. La sociedad es producto directo de las relaciones entre los individuos, es una construcción que se lleva a cabo en la práctica.

Tesis VII

Debido a lo anterior, si uno entiende a la sociedad como producto del hombre y al hombre como producto de una serie de relaciones sociales, podemos entender que el origen de la religión está en el hombre mismo, y nos podemos alejar del error que Feuerbach comete al entenderla como algo independiente de él. Dado que el hombre es la actualización del proceso histórico de la humanidad, y que la religión es producto de las relaciones humanas, la manera en que la religión se presenta es particular a una sociedad específica.

Tesis VIII

Con lo anterior en mente, Marx llega a una conclusión fulminante: no sólo la religión puede ser explicada por las relaciones humanas, sino que los fantasmas, ángeles, avistamientos extraterrestes, el monstruo del lago Ness, duendes, trolles, aluxes y “todos los misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo”, pueden ser explicadas gracias al análisis de la sociedad en la que aparecen.

Tesis IX

Si no comprendemos que las relaciones entre individuos tienen repercusiones directas sobre la forma que toma la sociedad, sólo podemos “contemplar a los distintos individuos dentro de la ‘sociedad civil'”. Por sociedad civil, Marx se está refiriendo a la burguesía, lo cual puede deberse a que en el momento en que estas notas son escritas (primavera de 1845), nuestro querido barbón contaba con sólo veintisiete tiernos años, por lo que no es difícil pensar que el aparato teórico que desarrollaría a profundidad en obras posteriores aún no tomaba una forma definida en su propia mente. A lo largo del texto de las tesis, los que estén más familiarizados con la obra de Marx notarán que se encuentra desarrollado el concepto de práxis, que es fundamentales para entender la teoría marxista, aunque en ningún momento aparece con este nombre (yo he hecho uso del término por que considero que la carga teórica que se liga a él es útil para entender este documento, aunque caiga en un ligero anacronismo), lo cual viene a sustentar lo anterior. Dejando este paréntesis de lado, Marx nos está diciendo que este hombre que es ajeno al mundo, que es ajeno a otros hombres, que existe independiente de todo, es el hombre en el que los teóricos (esto incluye a, Feuerbach) se basaban para desarrollar sus sistemas.

Tesis X

Si el materialismo anterior tomaba al individuo burgués como protagonista, el nuevo materialismo debe tomar a la colectividad de los individuos, a la “humanidad socializada”, para de ahí partir a describir el mundo.

Tesis III

Como mencioné en la primera parte de este artículo, coloco la tercera tesis casi al final por que me parece que funciona más como conclusión de las anteriores, dejaré que el lector juzgue si estoy en lo correcto.

Así como el hombre moldea a la sociedad, la sociedad igualmente moldea al individuo, dado que la formación de éste se lleva a cabo inmerso en las circunstancias de aquella. Explicado de otra manera: yo me veo afectado por la sociedad en la que me desarrollo, pero tengo la capacidad de afectar a esa misma sociedad, lo que vendría a cambiar las condiciones en las que otras personas se desarrollarán. Esto, la capacidad de los individuos para cambiar a la sociedad y que esto repercuta en los individuos, es la esencia de la revolución.

Tesis XI

“Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Podría cerrar este artículo aquí, con el texto de la tesis entre comillas, pero a pesar de su autoexplicativa naturaleza, escribiré unas últimas líneas a modo de conclusión. Lo primero es entender lo que es un filósofo en el momento en que Marx escribe estas tesis. En aquellos tiempos, la ciencia no era lo que nosotros entendemos por ciencia en la actualidad, sino que dentro de ese concepto caía cualquier cosa que produjera un conocimiento. Así, las áreas de investigación que más asociamos actualmente con la palabra ciencia (como las matemáticas, la física, la química y otras) ya tenían esa relación en época de Marx, pero también la tenía la filosofía. Si nos remontamos más atrás en el tiempo, Aristóteles relacionaba la ciencia con el conocimiento de las causas que daban origen a un hecho, mientras que la experiencia era el conocimiento del hecho mismo (lo pueden encontrar claramente en Metafísica A [281a], en la edición de Gredos). Cualquier persona del común podía tener conocimiento de los hechos, pero era trabajo del filósofo hacer ciencia para conocer las causas. De esta idea es que el concepto de filosofía sería desarrollado a través de varios siglos, arrastrando consigo la idea del filósofo como científico. Entendiendo esto, nos damos cuenta que esta acusación va dirigida a todos y cada uno de los pensadores de los que da cuenta la historia, pero más específicamente va dirigida a la filosofía moderna, a los empiristas y a los racionalistas, a los kantianos y a los hegelianos, a los economistas burgueses y a los socialistas utópicos.

Marx ve en la filosofía de su tiempo una crisis bastante grave. La ve convertirse en una actividad especulativa puramente intelectual que deja de tener relación con la vida cotidiana y con los problemas que se hacían presentes en su sociedad, por eso es que dedicaría gran parte de su vida al desarrollo de su teoría económico-política (cosa que, en su mente, no es otra cosa que una forma de filosofía) al mismo tiempo que se convertiría en un activista político incansable. Siempre congruente con sus ideas, intentó ser el filósofo activista que cambiase al mundo, y lo logró: no podemos hablar del siglo XX sin hablar del impacto que el marxismo causó en el mundo (para bien o para mal).vivelacommuneEl marxismo no está muerto, simplemente existe fracturado, entendido como se quiere por quien quiera y aplicado a cualquier contexto de cualquier manera. Pero no por ello las ideas contenidas en la extensa obra de Marx han perdido relevancia. No se puede hablar de economía sin mencionar alguna de las aportaciones que Marx hizo a la teoría, y lo mismo con la historia, sociología, política y, por supuesto, filosofía. Más que tomar su obra como palabra divina e incuestionable, Marx nos incitaría a analizarla y revolucionarla teóricamente, así como debemos analizar al mundo para revolucionarlo prácticamente. Porque el camino de la revolución es el camino de la práctica revolucionaria, el camino de la acción, siempre acompañada de la teoría. Actuar por actuar es tan malo como la inacción, tan perjudicial como carecer de aquella conciencia crítica que nos permite enfrentarnos a las realidades contingentes del presente (por que recuerden que la contingencia sólo existe en el presente). El marxismo merece, cuando menos, el ser revolucionado.

Hasta aquí este pequeño análisis, pero ya habrá tiempo de más artículos como este. Por ahora, sólo queda escuchar sus opiniones, sus críticas y sus comentarios (todos bienvenidos), así que no sean tímidos y discutan. Cualquier intuición es buena para comenzar un debate: si siento que algo está mal, ¿por qué lo siento? si siento que algo está bien, ¿por qué no cuestionarlo?. La crítica es el enemigo del dogmatismo, y el dogmatismo es el enemigo del desarrollo, así que desarrollémonos siendo críticos.

Materialismo y las Tesis sobre Feuerbach, una introducción al pensamiento marxista (I)

Marxista. Marxismo. Rojillo. Estas palabras, que en un principio pueden parecer inocuas e inocentes, toman significados radicalmente distintos cuando salen de la boca de algunas personas: para unos, son un emblema, una causa de orgullo, para otros son un insulto. Antes de que los más conservadores se persignen y lo más extremos empiecen a quemar las banderas, es necesario que defina el objetivo de este artículo.

Toda mi vida me he considerado de izquierda, y como tal he tenido la oportunidad de discutir enardecidamente con personas de todo el espectro político. He debatido con liberales y religiosos, con anarquistas y social-demócratas, con trostkistas y marxistas-leninistas, con historiadores, académicos, estudiantes, cerrajeros e ingenieros (estos últimos dos siempre acompañados de alcohol); y he llegado a la conclusión de que en muchas ocasiones hay un cierto desconocimiento sobre las bases fundamentales del marxismo: el materialismo dialéctico y el materialismo histórico. El primero es un sistema filosófico, heredero de la dialéctica idealista hegeliana, y el segundo es la forma en que Karl Marx y su compinche, Friedrich Engels, describían la historia. La conjunción de ambos da como producto la teoría marxista, que puede ser aplicada para el estudio de economía, historia, filosofía, sociología y casi cualquier área del conocimiento humano. Para mantener corto este artículo, no me detendré a cuestionar la validez o relevancia de las tesis marxistas, mi única intención es proporcionar a mis queridos lectores una visión clara y lo más comprensible que pueda sobre la forma en que la teoría marxista está fundamentada. Sírvanos decir que el marxismo marcó la vida de la humanidad desde finales del siglo XIX y continúa haciéndose ver en todo el mundo en nuestros días; es necesario conocerlo, ya sea para criticarlo, defenderlo o desarrollarlo.

Manuscrito de la onceava tesis sobre Feuerbach.
Manuscrito de la onceava tesis sobre Feuerbach.

Ahora, ¿cómo demonios poner en mil quinientas palabras lo que a Marx, Engels y a los comunistas les ha tomado más de cien años producir (no digamos comprender)? La respuesta es simple: no lo haré en mil quinientas palabras, sino en tres mil. Así es, este artículo es el primero en una duología, así que no olviden regresar para la segunda dosis. Pero, ¿por dónde comenzar? Marx fue un autor en extremo prolífico, cuyo pensamiento está distribuido en varias obras que son pesadas como ladrillos y densas como vagón de metro a las tres de la tarde. Por suerte, el barbudo prusiano nos da la respuesta en la forma de once pequeñas notas (que, por lo que se, mantenía en su escritorio, como para que no se le olvidara lo que estaba haciendo), las cuales fueron editadas después de su muerte, por obra de Engels, bajo el nombre de Tesis sobre Feuerbach.

Por si el nombre no fuera lo suficientemente descriptivo, las once tesis son anotaciones que Marx hizo sobre el pensamiento de Ludwig Feuerbach (especialmente sobre sus críticas a la religión), filósofo hegeliano materialista que fue parte (junto a Marx) de los jóvenes hegelianos o hegelianos de izquierda, un grupo de estudiantes seguidores de la filosofía de Georg Hegel (el filósofo más reconocido de su tiempo), quienes intentaban luchar contra el conformismo ideológico que plagaba a Prusiana con sentimientos nacionalistas y conservadores, especialmente en cuanto a lo que de religión se trata. Esto le valdría a los filósofos de izquierda el ser segregados y perseguidos por las autoridades intelectuales y estatales. Sin embargo, el que más destacó por su radicalidad fue el buen Karl[itos] Marx, quien tuvo que mudarse a Francia después de que Prusia impusiera un cierre a la Gaceta Renana, un periódico radical para el que escribía. Esto le valió vivir como exiliado el resto de su vida, la cual dedicó al pensamiento filosófico, al activismo político y a la crítica social, hasta que finalmente encontró la muerte el catorce de marzo de 1883 en Londres. Dejemos hasta aquí la lección de historia y empecemos la de filosofía.

Primeramente, pasaré a tratar de explicar el pensamiento de Hegel (si no lo entienden, no se preocupen demasiado, es posible que ni Hegel se entendiera a si mismo). Tengan en cuenta los lectores más conocedores de la filosofía hegeliana que esto es un resumen hiper-simplificado de un sistema filosófico que se caracteriza por su increíble complejidad, así que no esperen encontrar aquí el análisis más detallado de la dialéctica idealista.

En el pensamiento hegeliano, todo contiene en si mismo (en potencia) la capacidad de convertirse en algo más: un frijol tiene en si mismo la capacidad de convertirse en una planta de frijol, y de él diríamos que de hecho es un frijol. Cuando la semilla se convierte en una planta, su potencia se ha realizado en si misma, y diríamos que de hecho es una planta, no un frijol. Pero la planta está llena de nuevos frijoles, los que pueden convertirse en plantas, así que esa planta original es, en si y para si misma, tanto una planta como un frijol; es la conjunción de potencia y acto. Así mismo, todo es parte de un proceso histórico. Cuando conocemos algo, no lo conocemos en su forma acabada, sino únicamente conocemos la forma en que se nos presenta en el momento en que lo conocemos. Si nosotros vemos la historia mientras ésta se está conformando en el presente, podríamos pensar que algunas cosas no tienen por qué pasar: pareciera que nada obliga a los manifestantes ucranianos a salir a las calles. Pero si vemos hacia atrás, hacia el pasado, vemos que existe una sucesión de hechos necesarios: para que las protestas en Ucrania se dieran, fue necesario que el gobierno demostrara una actitud represiva y violenta, etc. Al mismo tiempo, Hegel nos dice que, dentro del proceso histórico, se da un periodo de construcción, seguido de una crisis, de una negación de lo anterior (la verdad del mundo está en la razón. No, la verdad del mundo está los hechos. No, la verdad del mundo está la forma en que entendemos los hechos, etc.), únicamente para dar pie a un nuevo periodo de construcción. Cada vez que se da esta construcción, el resultado es mejor que lo que anteriormente se tenía, acercándose cada vez más a la perfección. La forma que toma el estado (república, dictadura, monarquía, etc.), por ejemplo, es únicamente el momento en que se encuentra el proceso histórico de la construcción del estado; es el estado haciéndose actual en el presente. Todo esto está guiado por una razón: los acontecimientos históricos sólo nos parecen aleatorios cuando los percibimos en el presente, pero cuando vemos hacia el pasado se nos revelan como necesariamente causados y necesarios como causa de algo siguiente.

Georg Hegel
Georg Hegel

Tomando esto como base es que Marx formularía su sistema. Así que abordemos de lleno las Tesis sobre Feuerbach y veamos de qué manera es que Marx le da un giro a las ideas de Hegel. Pueden, y recomiendo que lo hagan, seguir la lectura de las tesis en este enlace.

Tesis I

Marx comienza criticando lo que él denomina “el materialismo anterior” (anterior al suyo, claro está), en el cual incluye a Feuerbach, por no considerar al mundo como producto de acciones humanas, como praxis, sino únicamente como objeto de la percepción, y por consiguiente al ser humano como teniendo una relación pasiva con él (el hombre sólo conoce al mundo, que existe independiente de él). Sin embargo, no se detiene ahí, extiende su crítica al idealismo, argumentando que para el kantianno idealista, el ser humano tiene una relación activa con el mundo únicamente de manera intelectual (el hombre abstrae al mundo para conocerlo). Peor aún, Feuerbach sostiene que la única actividad verdaderamente humana es la intelectual, menospreciando la actividad práctica, por lo que “no comprende la importancia de la actuación ‘revolucionaria’, práctico-crítica”.

Tesis II

Para Marx, el determinar si una creencia es verdadera o falsa se logra únicamente en la praxis, en el mundo real. Al discutir, podemos usar todos los argumentos que queramos, citar todas las fuentes y autoridades que se nos ocurran, pero una cosa no se hace verdadera sino por que el mundo la hace verdadera.

Tesis IV

Dejemos la tercera tesis para después, esto porque considero que calza mejor cerca del final. La presente tesis es un golpe fuerte para Feuerbach: Marx lo acusa de no haber superado su propio pensamiento religioso, de asumir (al menos en su argumentación) que existe un plano religioso imaginario y otro material. Feuerbach no podría probar la inexistencia de un mundo imaginario si en primer lugar acepta su existencia. Para Marx, el error (el de pensar que realmente existe un mundo inmaterial) encuentra su origen en una mala concepción del mundo real. Para solucionarlo, debemos cambiar la forma en que concebimos al mundo.

Hasta aquí dejaremos la primera parte de esta serie, para concluir la próxima semana con lo más emocionante de las tesis y unas breves consideraciones personales. De nuevo les recuerdo que este artículo nada tiene que ver con si las ideas de Marx son relevantes actualmente (que lo son, pero eso lo dejaré para otro día), sino para ampliar nuestro entendimiento del tema.