Recomendación: Francis Alÿs. Relato de una negociación

¡Corran porque se va! La exposición Francis Alÿs. Relato de una negociación, expuesta en dos sedes simultáneas (Museo Tamayo y Sala de Arte Público Siqueiros) llega a su fin el próximo 16 de agosto para viajar a Buenos Aires, La Habana y Toronto. francisalysComo lo importante aquí es que vayan a verla, resumiré esta recomendación en cinco puntos por los cuáles les sugiero asistir:

  • Alÿs logra generar obras poéticas desde diversos medios, a pesar de que tocan temas muy duros o difíciles
  • De manera sutil, desde el arte habla de lo que no queremos ver: guerra, fronteras, violencia, pobreza.
  • Esta exposición tienen una excelente curaduría (por Cuauhtémoc Medina, cómplice de Alÿs desde hace años) que permite entender los procesos creativos
  • Vemos obras que están compuestas por todo un proceso que incluye investigación y el uso de diversos medios y técnicas
  • La exposición por una u otra razón te hará salir con dudas, preguntas y reflexiones

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Una panorámica (incompleta) del arte contemporáneo en la Ciudad de México. (Parte 1 de 4)

Para los habitantes de la ciudad de México es casi inevitable hablar o escuchar algo sobre arte contemporáneo. La Ciudad cuenta con varios importantes museos dedicados al arte contemporáneo (MUAC, Jumex, Tamayo, Ex-Teresa, Laboratorio Arte Alameda, entre otros), y algunos que dedican parte de sus exposiciones al mismo (Museo de Arte Moderno, Museo de Arte Carrillo Gil), así mismo hay un buen número de galerías y ferias de arte. Si bien es parte del entorno citadino, en los últimos tiempos se ha hecho más eco en el tema. Hace unos meses hubo una exposición de Yayoi Kusama en el Museo Tamayo que rompió todo récord de asistencia y que propició un maratón que mantuvo al museo abierto más de 24 horas para poder satisfacer la demanda de visitantes que querían ver las instalaciones y obras plásticas de la artista japonesa. Fue casi inevitable que en la prensa escrita, radio, televisión o redes sociales pasaran desapercibidos los famosos puntitos de Kusama.

Además, hace unos meses fue la llamada “Semana del arte contemporáneo” en la Ciudad de México, que incluyó, entre otras actividades, inauguraciones de exposiciones en varias galerías, dos ferias importantes de arte (Zona MACO y Material Art Fair), el Salón ACME y el FILUX DF. Y qué decir de la polémica desatada por la exposición del artista austriaco, fundador del accionismo vienés, Herman Nitsch, que se realizaría en el Museo Jumex y que fue súbitamente cancelada (¿y censurada?) a tan sólo días de ser inaugurada, sin una postura clara del Museo.

Como pueden darse cuenta, no podemos dejar de lado estos fenómenos que sin lugar a dudas dan pie a un gran número de reflexiones y cuestionamientos que vale la pena hacerse, pues nos dejan ver varias cosas que, para bien o para mal, se han vuelto parte de la cotidianeidad de la capital de este país llamado México. Pero como diría Jack el destripador, “vayamos por partes”:

“Acepto exponer en México, pero hazme famosa”, los rumores cuentan que ésto dijo Yayoi Kusama a David Cohen, presidente del Patronato Rufino y Olga Tamayo; de ser así, cumplió. La exposición Obsesión Infinita se convirtió en todo un fenómeno, y fue visitada por 330 mil personas en cien días (el promedio de visitas al museo era de 170 mil al año). Las largas filas, incluso gente acampando para poder ingresar y la necesidad del museo de permanecer abierto una noche entera hablan del interés de los capitalinos y visitantes por experimentar la obsesión infinita.

Yayoi Kusama es, sin duda, un personaje que no puede pasar desapercibido en la escena artística y en la historia del arte del siglo XX

kusama[Fuente: Milenio]

kusama2[Fuente: El Universal]

Éste fenómeno sólo lo encuentro comparable con la gran expectativa que causó la exposición retrospectiva de Frida Kahlo en el Palacio de Bellas Artes en 2007 con motivo del centenario de su nacimiento. Hoy vivimos un fenómeno similar con la exposición de Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci en el mismo recinto y Miguel Ángel y Da Vinci en Bellas Artes.

kusama3[Fuente: laap mx]

No puedo dejar de mencionar que Yayoi Kusama es, sin duda, un personaje que no puede pasar desapercibido en la escena artística y en la historia del arte del siglo XX. Recomiendo la lectura del artículo “Yayoi Kusama: ¿Por qué obsesionarnos con ‘Obsesión Infinita’?”  donde se muestra la importancia de la artista japonesa. Pero, ¿por qué tanto alboroto por esta exposición? Hay varios fenómenos que se juntaron para hacer de esto un boom. La difusión de la exposición es un punto fundamental, pues hizo uno de los mejores aliados que podía tener: las redes sociales.

En México existen millones de personas que utilizan redes como Facebook, Twitter e Instagram para compartir contenido con sus conocidos y con el mundo. Existe cierta necesidad de muchas personas por compartir su vida, sus actividades y pensamientos a través de éstas redes. Es interesante ver que muchas veces son utilizadas para legitimar sus acciones (entre más “likes”, mejor) o para dar una apariencia ante su círculo social e incluso ante desconocidos. En este fenómeno se inserta la exposición de Kusama, en la que deliberadamente se exhibieron instalaciones donde la gente podía tomar una fotografía o una selfie y compartirla en sus redes. El fenómenos comenzó a crecer, y en unas cuantas semanas la web se llenó de fotos de cientos de personas en las llamativas instalaciones de la exposición.

Los últimos días alguien tuvo la idea de imprimir en una lona la fotografía de una de las instalaciones de Kusama para que quien no pudiera ingresar al museo, por que el cupo estaba lleno, no se quedara sin su foto o su selfie

Aquí es donde viene un punto interesante. Considero que mucha gente al ver dichas fotografías se animó a ir al museo (quizá por primera vez), pues es atractivo ver una instalación de ese tipo, donde puedo hacer constar mi presencia. Debido a este crecimiento impresionante en el número de visitantes, era casi una proeza ingresar al Museo Tamayo, y subir una selfie a tus redes te hacía ver como uno de los privilegiados, casi un héroe por haber podido ingresar tras soportar seguramente algunas horas de pie bajo el sol o el frío matutino.

Pero, ¿qué pasa aquí? En ese momento no dejaron de haber algunas críticas al fenómeno de las selfies en la exposición. Algunas personas cercanas al medio artístico o de la historia del arte, o incluso ajenas, parecían molestos por esto: “nada más se toman la foto y se van”, “ni siquiera ven la obra”, “ni siquiera se enteran de la biografía de la obra”, “sólo lo hacen para presumir”, etc. Y, en efecto, hubo gente así. Incluso un fenómeno muy curioso es que los últimos días alguien tuvo la idea de imprimir en una lona la fotografía de una de las instalaciones de Kusama para que quien no pudiera ingresar al museo, por que el cupo estaba lleno, no se quedara sin su foto o su selfie.

kusama5 kusama6[Fuente: 7boom.mx]

Incluso, muestra de esta utilización de la exposición con otros fines se dio en la cena ofrecida con motivo de su inauguración, a la que asistieron muchas personas del ámbito político y empresarial, y donde se volvió, a mi parecer, todo un show donde la obra de Kusama quedó de lado.

Si seguimos tomando al museo como ese mausoleo sagrado, equiparable a un templo al que hay que tenerle respeto, el arte y algunas expresiones culturales seguirán siendo para una minoría de personas

kusama7[Fuente: Quién]

Pero, ¿cómo ver esto? Por un lado puede caerse en ver al museo de arte como un mero espectáculo más, acorde a la sociedad en la que vivimos. Además no es poco frecuente que la gente acuda sólo para presumir y legitimarse en sus redes sociales como alguien “culto” o “conocedor”. Sólo decir “estuve ahí” y nada más. Pero, finalmente, considero que si seguimos tomando al museo como ese mausoleo sagrado, equiparable a un templo al que hay que tenerle respeto, el arte y algunas expresiones culturales seguirán siendo para una minoría de personas. Si una obra te invita a la interacción, me parece algo bueno. No le veo mayor problema a sentirte parte de la obra al tomar una selfie en la instalación, al contrario. Para mí es preferible una interacción y un sentirse parte que el ir, ver las obras de lejos y sentirlas ajenas. Además de que solemos fetichizar a las obras y darles valores y estimas que ni siquiera cuestionamos a veces.

¿Cuántas personas no se jactan de hablar de un arte democrático, un arte para todos o la democratización del arte? Sea por las selfies, sea por morbo o por presunción, debería darnos gusto que una exposición de arte contemporáneo en la Ciudad de México alcance tal número de visitantes.

No hay que caer en la banalización y hacer de esto un espectáculo, pero como recurso de difusión y acercamiento al arte contemporáneo, en una sociedad y un contexto no tan fértil para ello, no puedo renegar

¿Será que algunas de las personas que forman parte de la élite que frecuenta museos se sienten amenazadas porque una exposición atrae todo tipo de público en grandes cantidades? ¿Será que esas personas quieren un arte para todos, pero sólo en el discurso? No lo sé, las dejo como preguntas abiertas, pero basta buscar en la web un poco para encontrar a varios de estos haters del fenómeno Kusama sin más ni más.

A dónde ha llegado el fenómeno de la exposición, que hoy se sigue hablando de él. David Cohen, de quien hablaba al principio, aparece en la portada de la revista de sociales Quién del mes de marzo, con una interesante portada, por cierto, que ha sido difundida en espectaculares y anuncios en toda la ciudad, pero se ha desarrollado cierta polémica porque se le hace ver, además de guapo y soltero (¿?) como “el hombre detrás del éxito de Yayoi Kusama” pero el INBA atribuye esto al trabajo de la institución y critica la publicación y la entrevista realizada.

kusama8[Fuente: Quién]

Por supuesto que no hay que caer en la banalización y hacer de esto un espectáculo, pero como recurso de difusión y acercamiento al arte contemporáneo, en una sociedad y un contexto no tan fértil para ello, no puedo renegar. Claro que también existe un cierto fenómeno de presunción y esnobismo (que no es de hoy, basta buscar un poco sobre la Zona Rosa en los sesenta para darse cuenta), y que me permitirá enlazar esta entrada con una futura entrega en la que hablaré sobre las ferias de arte, en especial Zona MACO.

Para ir entrando en el tema y a manera de vínculo, les dejo este video de un experimento realizado por la revista Chilango, la que llevó una falsa Kusama a la famosa feria de arte. Por ahora dejo el video, y en la próxima entrada hablaré de él.

Para alegrarles la existencia, les dejo dos de las fotografías más memorables en la expo de Kusama:

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Arte y memoria. Estudio 71. Arte Contemporáneo

Si uno pasa por el número 71 de la Calle de Justo Sierra en el Centro Histórico de la Ciudad de México verá un edificio que en apariencia es uno más en esas calles, y si no es curioso y no se interesa por entrar a pesar de que diga que es libre el acceso, uno se estaría perdiendo una gran experiencia. Este inmueble es una Sinagoga Histórica, la cual si bien pertenece a la comunidad judía ya no es utilizada con fines religiosos y es de libre acceso para quien quiera entrar. Continúa leyendo Arte y memoria. Estudio 71. Arte Contemporáneo

El hombre al desnudo

En estos días los habitantes de la Ciudad de México estamos de suerte, pues tenemos la oportunidad de visitar varias exposiciones que valen la pena. El jueves se inauguró en el MUAC la exposición Desafío a la estabilidad, de la cuál pronto habrá una entrada, además, el domingo nuestro colaborador Chutemoc escribía sobre la exposición De Fábula. Obra reciente de Francisco Toledo, y hoy yo les hablaré de una exposición temporal que se presenta en el Museo Nacional de Arte y que lleva por título El hombre al desnudo. Dimensiones de la masculinidad a partir de 1800, la cual es realizada en colaboración con el Museo d’Orsay. Continúa leyendo El hombre al desnudo

¿Y cómo me acerco a eso? Ideas sobre arte contemporáneo a propósito de Zona MACO

“Una de las cosas más difíciles en este mundo es inducir a la gente a pensar por sí sola en asuntos de arte”.
-The Sunday Sun
, enero 1916.

Desde hace ya bastante tiempo puedo decir que el arte es una de esos temas que me gusta y llama la atención. Sin embargo, es desde hace unos dos años que ha comenzado a apasionarme: he tratado de ir entendiendo mejor y gracias a las visitas a distintos museos, materias que tomo en la facultad sobre historia del arte y por mi cuenta he ido aprendiendo más. Hoy puedo decir que el estudio del arte es una especie de callejón, al que si uno entra jamás sale y uno siempre buscará saber más y más y nunca dejará de aprender. Con esto quiero decir que me he dado cuenta que no sé nada de arte y que se requiere de un proceso de reflexión, trabajo y estudio, para poder, no comprenderlo y entenderlo, sino acercarse a éste de una manera más adecuada.

Confieso que, hasta hace muy poco, no le encontraba mucho sentido al arte contemporáneo, y no era algo que me atrajera demasiado. Sin embargo yo diría que hay cuatro sucesos que me han cambiado el panorama y que quiero compartir con los lectores de Callejero. Lo primero fueron las visitas a la exposición Pulso Alterado en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), al recién inaugurado Museo Jumex y a Zona MACO y por otro lado que en las últimas semanas he hecho lecturas (mismas que he discutido en clase) de autores como Pierre Bourdieu, Rosalind Krauss, Arthur Danto, Clement Greenberg y Dennis Dutton. Acercarse al tema del Arte Contemporáneo, me parece en lo personal algo fascinante, aunque no tan sencillo de estudiar y mucho menos de entender y explicar. Este será el primero de varios artículos que publicaré en Callejero sobre el tema, y no trataré de dar una guía para entender el arte contemporáneo, ni tampoco busco que el lector piense lo que yo; más bien quiero compartir las ideas que me van surgiendo conforme me voy acercando más al tema, y me encantaría que esto no sea un monólogo, sino un diálogo en el que los lectores den su opinión.

ZONA-MACODel 5 al 9 de febrero de 2014 se llevó a cabo la onceava edición de Zona MACO. México Arte Contemporáneo, en el Centro de Exposiciones Banamex en la Ciudad de México. Zona Maco es una feria dedicada en su mayor parte al arte contemporáneo, aunque este año hubo una zona dedicada al diseño y otra más al arte moderno. En 11 mil metros cuadrados de exposición con la participación de 111 galerías, esta feria es la más importante del país y una de las tres más importantes en Latinoamérica. Tuve oportunidad de asistir por primera vez a la misma el último día. Fui por curiosidad, para ver qué se exhibía y cómo era el ambiente. Pensaba que iba a encontrar muchísimas obras que serían muy difíciles de encontrar sentido y muchas obras malas. Sin embargo me sorprendí que si bien había de todo, encontré bastantes galerías exponiendo cosas interesantes y buenas.

zona_maco_2014_597721930_1940x1200Esta visita la realicé antes de enfrentarme a las lecturas antes mencionadas. He de decir que esto es algo muy importante pues mi experiencia hubiera sido completamente diferente. Como el titulo de este artículo lo dice, me pregunté al estar ahí, “¿y cómo me acerco a esto?”, “¿cómo debo entenderlo?”. Como menciono, fue la curiosidad la que me llevó a asistir y fui con mentalidad abierta, pensando “a ver qué me proponen”, y recorrí la feria sin la pretensión de tratar de entenderlo todo (no me creía capaz), pero tratando de encontrar en las obras algo que pudieran decirme. En esa visita encontré obras que me parecieron muy interesantes, de autores tanto figurativos, como abstractos o conceptuales, como Glenda León, quien expuso obras relacionadas con la música y el silencio y donde por ejemplo ponía un pentagrama sin notas a la que tituló Silencio, u otra donde las líneas del pentagrama estaban pintadas de colores y tituló Silencio alegre. Estas obras me gustaron por el concepto propuesto más que por la técnica o materiales usados, pues de hecho eran muy simples. En cuanto a obras cuya técnica me llamó la atención están las de Peter Zimmerman, quien utiliza resina epóxica, la cual chorrea sobre el lienzo lo que hace que la obra sea vistosa. Claro que existen ejemplos de lo contrario, donde uno se encuentra obras que no son más que, a mi parecer, meras manchas, garabatos o imitaciones de otros artistas como Andy Warhol. O peor aún, obras conceptuales a las cuales no les encuentro el mérito conceptual.

zona-maco_copyPodría seguir mencionando obras que me llamaron la atención o que me gustaron, pero en este artículo quiero más bien llegar a otro punto. Al asistir a una muestra de arte contemporáneo, sea en un museo o en una feria como Zona MACO, ¿qué actitud tomamos? Creo que hay cuatro que pude distinguir: quien va a comprar, quien va a hacerse el interesante y conocedor, quien va a burlarse y criticar sin fundamento y quien va abierto a las propuestas.

Tras las lecturas mencionadas, he ido formándome una incipiente idea de cómo acercarse ese tipo de obras. Para empezar, Danto deja claro que ahora estamos ante obras que deben ser estudiadas desde la filosofía y ya no desde la concepción de arte de Vasari, en el que podemos distinguir estilos basados en técnicas y figuraciones. Es muy interesante la propuesta de Greenberg respecto a que si tenemos una obra que refleja fielmente la realidad (desde un frutero hasta una escena de campo), es más llamativa al común de la gente, pues sin mayor esfuerzo la entiende, mientras que una obra cubista por ejemplo, requiere que uno la piense para encontrarle algún sentido. En el arte contemporáneo no podemos esperar  valorar el virtuosismo o la técnica, debemos ir más allá, a un plano de las ideas o filosófico que nos permita acercarnos mejor a las obras.

2014-02-09 14.37.09Idealmente, un buen artista contemporáneo sería un buen filósofo, o por lo menos jugaría de buena manera a ser filósofo por medio de su obra, pero esta concepción, retomada por Danto, en la que la posmodernidad permite que cualquier cosa pueda ser considerada arte, por el mero hecho de concebirlo así, se presta a charlatanes que no tienen ideas de lo que están presentando más allá de hacerse los interesantes.

2014-02-09 14.52.33Muchas veces preferimos decir que eso es una tomada de pelo o que de ninguna manera puede ser considerado algo artístico, pero la pregunta que me gustaría dejar abierta es, ¿realmente no es arte y no puede entenderse o más bien no queremos hacer el esfuerzo por entenderlo? Es más fácil, repito, ver un Velasco y decir “que bárbaro, que paisaje”, o un Arrieta y decir, “mira la fruta, hasta se antoja” en vez de enfrentarse a un Orozco y reflexionar sobre qué quiere decirme un automóvil reconstruido. Y con esto de ninguna manera pretendo demeritar el arte anterior, pues me parecen obras realmente magníficas y que en efecto pueden lograr transmitirnos algo, pero por qué no pueden estar al mismo nivel obras cuyo valor no está en la técnica, sino en la filosofía. Como Rosalind Krauss hace ver, al arte contemporáneo no debemos estudiarlo como lo hacen los historiadores del arte, tratando de encontrar el documento o el suceso que explique una obra, debemos ir al plano filosófico que nos permita entender al artista en su contexto.

2014-02-09 14.50.29Quiero insistir en que no pretendo decir que todo el arte contemporáneo es bueno, ni que todo se vale, más bien quiero hacer una invitación a detenernos y reflexionar si estamos dispuestos a tratar de entenderlo o lo vamos a desprestigiar sin argumentos. Quiero dejar claro que entenderlo implica un proceso de reflexión filosófica. Zona MACO fue el pretexto para escribir este artículo, y estoy seguro que la vi de un modo muy diferente al que la vería hoy. Como pudieron notar, esta es la incipiente reflexión que hasta el momento me he construido y que quise compartir con los lectores de Callejero.

Para leer más:
Bourdieu, Pierre, El sentido social del gusto. Elementos de sociología de la cultura, trad. Alicia B. Gutierrez, Buenos Aires, Siglo XXI, 2010
Danto, Arthur C., Después del fin del arte: el arte contemporáneo y el linde de la historia, trad. Elena Neerman Rodríguez, Barcelona, Paidós, 2010.
Dutton, Dennis, El instinto del arte. Belleza, placer y evolución, trad. Carme Font Paz, Barcelona, Paidós, 2010.
Greenberg, Clement, Arte y cultura. Ensayos críticos, trad. Justo G. Beramendi y Daniel Gamper, Barcelona, Paidós, 2002.
Krauss, Rosalind E., La originalidad de la vanguardia y otros mitos modernos, versión de Adolfo Gómez Cedillo, Madrid, Alianza, 1996.
Zayas, Marius de, Cómo, cuándo y por qué el arte moderno llegó a Nueva York, trad. Antonio Saborit, México, Universidad Nacional Autónoma de México/DGE Equilibrista, 2005.

Partituras ilustradas mexicanas. Un tesoro inaudito (reseña de exposición)

Durante muchos años Carlos Monsiváis coleccionó una serie de partituras de diversas obras musicales, así como sus portadas ilustradas; en esta recopilación de grandes obras publicadas en México entre 1850 y 1950, se pretende prestigiar la música mexicana, ya que durante muchos años no se le consideró como parte de las categorías de primer nivel. La exposición cuenta con más de 450 partituras ilustradas, que más allá de reflejar la gran obra de los músicos en la partituras, también se pueden apreciar las ilustraciones de las mismas, que también son una gran muestra de arte, así como algunos inmuebles de la época y reseñas previas de las obras. Se podrán encontrar compositores desde Miguel Lerdo de Tejada, Ernesto García Cabral, Juventino Rosas, hasta Agustín Lara, por mencionar algunos. Continúa leyendo Partituras ilustradas mexicanas. Un tesoro inaudito (reseña de exposición)