Una panorámica (incompleta) del arte contemporáneo en la Ciudad de México. (Parte 1 de 4)

Para los habitantes de la ciudad de México es casi inevitable hablar o escuchar algo sobre arte contemporáneo. La Ciudad cuenta con varios importantes museos dedicados al arte contemporáneo (MUAC, Jumex, Tamayo, Ex-Teresa, Laboratorio Arte Alameda, entre otros), y algunos que dedican parte de sus exposiciones al mismo (Museo de Arte Moderno, Museo de Arte Carrillo Gil), así mismo hay un buen número de galerías y ferias de arte. Si bien es parte del entorno citadino, en los últimos tiempos se ha hecho más eco en el tema. Hace unos meses hubo una exposición de Yayoi Kusama en el Museo Tamayo que rompió todo récord de asistencia y que propició un maratón que mantuvo al museo abierto más de 24 horas para poder satisfacer la demanda de visitantes que querían ver las instalaciones y obras plásticas de la artista japonesa. Fue casi inevitable que en la prensa escrita, radio, televisión o redes sociales pasaran desapercibidos los famosos puntitos de Kusama.

Además, hace unos meses fue la llamada “Semana del arte contemporáneo” en la Ciudad de México, que incluyó, entre otras actividades, inauguraciones de exposiciones en varias galerías, dos ferias importantes de arte (Zona MACO y Material Art Fair), el Salón ACME y el FILUX DF. Y qué decir de la polémica desatada por la exposición del artista austriaco, fundador del accionismo vienés, Herman Nitsch, que se realizaría en el Museo Jumex y que fue súbitamente cancelada (¿y censurada?) a tan sólo días de ser inaugurada, sin una postura clara del Museo.

Como pueden darse cuenta, no podemos dejar de lado estos fenómenos que sin lugar a dudas dan pie a un gran número de reflexiones y cuestionamientos que vale la pena hacerse, pues nos dejan ver varias cosas que, para bien o para mal, se han vuelto parte de la cotidianeidad de la capital de este país llamado México. Pero como diría Jack el destripador, “vayamos por partes”:

“Acepto exponer en México, pero hazme famosa”, los rumores cuentan que ésto dijo Yayoi Kusama a David Cohen, presidente del Patronato Rufino y Olga Tamayo; de ser así, cumplió. La exposición Obsesión Infinita se convirtió en todo un fenómeno, y fue visitada por 330 mil personas en cien días (el promedio de visitas al museo era de 170 mil al año). Las largas filas, incluso gente acampando para poder ingresar y la necesidad del museo de permanecer abierto una noche entera hablan del interés de los capitalinos y visitantes por experimentar la obsesión infinita.

Yayoi Kusama es, sin duda, un personaje que no puede pasar desapercibido en la escena artística y en la historia del arte del siglo XX

kusama[Fuente: Milenio]

kusama2[Fuente: El Universal]

Éste fenómeno sólo lo encuentro comparable con la gran expectativa que causó la exposición retrospectiva de Frida Kahlo en el Palacio de Bellas Artes en 2007 con motivo del centenario de su nacimiento. Hoy vivimos un fenómeno similar con la exposición de Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci en el mismo recinto y Miguel Ángel y Da Vinci en Bellas Artes.

kusama3[Fuente: laap mx]

No puedo dejar de mencionar que Yayoi Kusama es, sin duda, un personaje que no puede pasar desapercibido en la escena artística y en la historia del arte del siglo XX. Recomiendo la lectura del artículo “Yayoi Kusama: ¿Por qué obsesionarnos con ‘Obsesión Infinita’?”  donde se muestra la importancia de la artista japonesa. Pero, ¿por qué tanto alboroto por esta exposición? Hay varios fenómenos que se juntaron para hacer de esto un boom. La difusión de la exposición es un punto fundamental, pues hizo uno de los mejores aliados que podía tener: las redes sociales.

En México existen millones de personas que utilizan redes como Facebook, Twitter e Instagram para compartir contenido con sus conocidos y con el mundo. Existe cierta necesidad de muchas personas por compartir su vida, sus actividades y pensamientos a través de éstas redes. Es interesante ver que muchas veces son utilizadas para legitimar sus acciones (entre más “likes”, mejor) o para dar una apariencia ante su círculo social e incluso ante desconocidos. En este fenómeno se inserta la exposición de Kusama, en la que deliberadamente se exhibieron instalaciones donde la gente podía tomar una fotografía o una selfie y compartirla en sus redes. El fenómenos comenzó a crecer, y en unas cuantas semanas la web se llenó de fotos de cientos de personas en las llamativas instalaciones de la exposición.

Los últimos días alguien tuvo la idea de imprimir en una lona la fotografía de una de las instalaciones de Kusama para que quien no pudiera ingresar al museo, por que el cupo estaba lleno, no se quedara sin su foto o su selfie

Aquí es donde viene un punto interesante. Considero que mucha gente al ver dichas fotografías se animó a ir al museo (quizá por primera vez), pues es atractivo ver una instalación de ese tipo, donde puedo hacer constar mi presencia. Debido a este crecimiento impresionante en el número de visitantes, era casi una proeza ingresar al Museo Tamayo, y subir una selfie a tus redes te hacía ver como uno de los privilegiados, casi un héroe por haber podido ingresar tras soportar seguramente algunas horas de pie bajo el sol o el frío matutino.

Pero, ¿qué pasa aquí? En ese momento no dejaron de haber algunas críticas al fenómeno de las selfies en la exposición. Algunas personas cercanas al medio artístico o de la historia del arte, o incluso ajenas, parecían molestos por esto: “nada más se toman la foto y se van”, “ni siquiera ven la obra”, “ni siquiera se enteran de la biografía de la obra”, “sólo lo hacen para presumir”, etc. Y, en efecto, hubo gente así. Incluso un fenómeno muy curioso es que los últimos días alguien tuvo la idea de imprimir en una lona la fotografía de una de las instalaciones de Kusama para que quien no pudiera ingresar al museo, por que el cupo estaba lleno, no se quedara sin su foto o su selfie.

kusama5 kusama6[Fuente: 7boom.mx]

Incluso, muestra de esta utilización de la exposición con otros fines se dio en la cena ofrecida con motivo de su inauguración, a la que asistieron muchas personas del ámbito político y empresarial, y donde se volvió, a mi parecer, todo un show donde la obra de Kusama quedó de lado.

Si seguimos tomando al museo como ese mausoleo sagrado, equiparable a un templo al que hay que tenerle respeto, el arte y algunas expresiones culturales seguirán siendo para una minoría de personas

kusama7[Fuente: Quién]

Pero, ¿cómo ver esto? Por un lado puede caerse en ver al museo de arte como un mero espectáculo más, acorde a la sociedad en la que vivimos. Además no es poco frecuente que la gente acuda sólo para presumir y legitimarse en sus redes sociales como alguien “culto” o “conocedor”. Sólo decir “estuve ahí” y nada más. Pero, finalmente, considero que si seguimos tomando al museo como ese mausoleo sagrado, equiparable a un templo al que hay que tenerle respeto, el arte y algunas expresiones culturales seguirán siendo para una minoría de personas. Si una obra te invita a la interacción, me parece algo bueno. No le veo mayor problema a sentirte parte de la obra al tomar una selfie en la instalación, al contrario. Para mí es preferible una interacción y un sentirse parte que el ir, ver las obras de lejos y sentirlas ajenas. Además de que solemos fetichizar a las obras y darles valores y estimas que ni siquiera cuestionamos a veces.

¿Cuántas personas no se jactan de hablar de un arte democrático, un arte para todos o la democratización del arte? Sea por las selfies, sea por morbo o por presunción, debería darnos gusto que una exposición de arte contemporáneo en la Ciudad de México alcance tal número de visitantes.

No hay que caer en la banalización y hacer de esto un espectáculo, pero como recurso de difusión y acercamiento al arte contemporáneo, en una sociedad y un contexto no tan fértil para ello, no puedo renegar

¿Será que algunas de las personas que forman parte de la élite que frecuenta museos se sienten amenazadas porque una exposición atrae todo tipo de público en grandes cantidades? ¿Será que esas personas quieren un arte para todos, pero sólo en el discurso? No lo sé, las dejo como preguntas abiertas, pero basta buscar en la web un poco para encontrar a varios de estos haters del fenómeno Kusama sin más ni más.

A dónde ha llegado el fenómeno de la exposición, que hoy se sigue hablando de él. David Cohen, de quien hablaba al principio, aparece en la portada de la revista de sociales Quién del mes de marzo, con una interesante portada, por cierto, que ha sido difundida en espectaculares y anuncios en toda la ciudad, pero se ha desarrollado cierta polémica porque se le hace ver, además de guapo y soltero (¿?) como “el hombre detrás del éxito de Yayoi Kusama” pero el INBA atribuye esto al trabajo de la institución y critica la publicación y la entrevista realizada.

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Por supuesto que no hay que caer en la banalización y hacer de esto un espectáculo, pero como recurso de difusión y acercamiento al arte contemporáneo, en una sociedad y un contexto no tan fértil para ello, no puedo renegar. Claro que también existe un cierto fenómeno de presunción y esnobismo (que no es de hoy, basta buscar un poco sobre la Zona Rosa en los sesenta para darse cuenta), y que me permitirá enlazar esta entrada con una futura entrega en la que hablaré sobre las ferias de arte, en especial Zona MACO.

Para ir entrando en el tema y a manera de vínculo, les dejo este video de un experimento realizado por la revista Chilango, la que llevó una falsa Kusama a la famosa feria de arte. Por ahora dejo el video, y en la próxima entrada hablaré de él.

Para alegrarles la existencia, les dejo dos de las fotografías más memorables en la expo de Kusama:

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Cuarta bienal nacional de artes gráficas Shinzaburo Takeda (reseña)

La cuarta edición de la Bienal Nacional Shinzaburo Takeda amplifica y prospera las exitosas experiencias alcanzadas en 8 exposiciones llevadas desde México a Estados Unidos y Cuba durante la Tercera Bienal. Con esto se sostiene el afán de seguir contribuyendo al enriquecimiento de las artes gráficas en la República Mexicana y fomenta un saludable diálogo entre distiantas visiones del arte, además de contar con las aportaciones de los paises anteriormente invitados: Japón, Estados Unidos y Cuba. La exposición itinerante 2014-2016 se hará presente en Oaxaca, Veracruz, Colima, Durango, Distrito Federal, Yucatán, Texas y Bélgica. Actualmente la exposición se encuentra en la UAM de Xochimilco y permanecerá ahí todo octubre. En la muestra se pueden apreciar piezas de diferentes técnicas, tales como huecograbado, litografía, xilografía, etc. Todas ellas en formatos grandes. Continúa leyendo Cuarta bienal nacional de artes gráficas Shinzaburo Takeda (reseña)

“El queso y los gusanos” de Carlo Ginzburg (Reseña)

“Antes era válido acusar a quienes historiaban el pasado de consignar únicamente las ‘gestas de los reyes’. Hoy en día ya no lo es, pues cada vez se investiga más sobre lo que ellos callaron, expurgaron o simplemente ignoraron” (Ginzburg, 2011, p. 9). En este breve párrafo el historiador italiano Carlo Ginzburg señala el objetivo que perseguiría uno de los libros más influyentes de la historiografía contemporánea: revolucionar el marco y el estilo por el cuál habían transitado las investigaciones en ciencias sociales y humanidades hasta la segunda mitad del siglo XX; dejando a un lado el discurso de los vencedores en la historia, para concentrarse en aquellos ignorados o desplazados para intentar restablecer su lugar en el basto desarrollo social. Continúa leyendo “El queso y los gusanos” de Carlo Ginzburg (Reseña)

Reflexionar el museo. 9no Congreso Internacional de Museos

Generalmente se considera al museo como una institución muy importante en el ámbito cultural pues es un medio de acceso tanto a contenidos educativos como un acercamiento al arte y otras manifestaciones. No se pone en duda su importancia y pertinencia en nuestra sociedad, sin embargo, pocas veces se reflexiona en torno a esta figura. ¿Qué discurso lleva implícito un museo? ¿a qué problemáticas se enfrente en su creación y funcionamiento (sobre todo si es gubernamental) ¿cuál es la mejor manera de presentar la colección? ¿cómo debe ser el museo del siglo XXI? Éstas y muchas otras preguntas es necesario formularlas y, si bien no dar una respuesta única y definitiva, sí sacarlas a tema y reflexionar en torno a ellas. Continúa leyendo Reflexionar el museo. 9no Congreso Internacional de Museos

TeatroSinParedes

Nada sucede. Los días se vuelven chiquitos y las esperanzas nulas a través del corchete del ojo. Esperanzas nulas, la búsqueda del significado. Siempre faltantes siempre.
Laura Muñoz, Crayolas Rosas, premio independiente de joven dramaturgia 2012.

En el 2012, la editorial TeatroSinParedes, lanzó una convocatoria para jóvenes dramaturgos menores de treinta años, con la intención de ver las nuevas propuestas de los escritores que van saliendo y que, por obviedad, tienen distintos modos de ver la vida y de narrarla, de plasmarla en un teatro. Los resultados que tuvieron fueron extraordinarios. Las obras que fueron enviadas a participar eran de tal calidad que no pudieron unicamente publicar a la ganadora, por lo que decidieron escoger otras dos, las cuales tienen, al igual que el primer lugar, propuestas de narración nunca antes vistas, que en una primera lectura puede confundir a los lectores o espectadores. Es algo que sale de nuestros hábitos de lectura, y sus procedimientos tienen un gran distanciamiento puesto que no tienen un tema central visto superficialmente, aunque todos, en conjunto, hablan del hastío y la vacuidad de la existencia, la familia y sus residuos, la pareja como asociación de letargo, y mostrar en un espectáculo el fracaso de la vida que todos llegan a experimentar. Continúa leyendo TeatroSinParedes

El poder, una bestia magnífica. Reseña literaria de Juan Mena Carrillo

“Los filósofos no nacen…son, ¡y con eso basta!”. Palabras con las que Michel Foucault cierra una entrevista memorable, presentada en este volumen imperdible, y que nos plantean la necesidad imperante de la elaboración de biografías intelectuales o la publicación de material inédito de pensadores fundamentales para ayudar a comprender el basto panorama intelectual del siglo XX. Continúa leyendo El poder, una bestia magnífica. Reseña literaria de Juan Mena Carrillo

“La Indagación” de Peter Weiss

“Oí cómo uno gritaba ‘Quieren matarnos’ Pero otro respondió: ‘No puede suceder eso. Quédense tranquilos.’ Y si los niños lloraban, sus padres les consolaban y jugaban con ellos, mientras eran llevados a la cámara de gas.”
-Peter Weiss, La Indagación, p. 398.

Peter Weiss, refugiado en Londres a la llegada de Hitler al poder, comienza su carrera literaria haciendo gran crítica a todo lo acontecido a su alrededor. Su primera obra, Persecución y asesinato de Jean Paul Marat representado por el grupo escénico del hospicio de Charenton (más conocida como Marat/Sade), muestra todas sus ideas políticas y hace una representación teatral del personaje histórico Jean-Paul Marat. Entre otras obras de teatro escritas por este autor están: Discurso sobre Vietnam, Trotski en el exilio, Höelderlin, De cómo el señor Mockinpott consiguió liberarse de sus padecimientos y, una de las más conocidas, La Indagación. Continúa leyendo “La Indagación” de Peter Weiss

Libro de la Semana: Las intermitencias de la muerte

Cada semana traemos ante ustedes una recomendación para el goce literario. Esta vez es turno para Chutemoc, estudiante de Artes Visuales en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM (antes ENAP), quien les ofrece Las intermitencias de la muerte de José Saramago.

“Una de las grandes preocupaciones del ser humano es el hecho determinante de la finitud de la vida. No hay manera de huir: por más que uno intente prolongar la vida, llegará el momento de fenecer. Puede pasar mucho tiempo antes de que esto suceda, o puede que pase en un parpadeo sin siquiera darnos cuenta, pero la muerte nos llega por igual a todos. Continúa leyendo Libro de la Semana: Las intermitencias de la muerte

Película de la semana: Shaun of the dead

Cada semana, uno de nuestros colaboradores escribe sobre alguna película y las razones por las cuales deberían verla. Esta semana Pablo Valle nos tiene una recomendación de san Valentín atrasada:

Una comedia romántica con zombies ¿qué más tengo que decir?

Shaun of the dead, dirigida por el británico Edgar Wright e interpretada por los igualmente británicos Simon Peg, Nick Frost y Kate Ashfield, es más que una simple película, es una carta de amor para los amantes del cine de zombies (y una personal obsesión, debo decir).

La historia es simple: Shaun (Simon Peg) tiene los días contados en su relación con Liz (Kate Ashfield), debido en gran parte a la mediocridad en la que habita, la falta de determinación y el hecho de que Ed (Nick Frost), su mejor amigo y roomie (más bien vago-que-duerme-en-el-sofá), es como un ancla para su vida personal: lo mete en problemas con Pete (el otro inquilino), no hace más que jugar videojuegos y fumar marihuana (que además vende) y lo arrastra cada día más a esa idílica existencia de perdedor en la que uno tiene que vivir de la caridad de otros. Pero hay un elemento extra que funge como la gota que derrama el vaso de Liz, y ese es el Winchester, el pub favorito de Shaun y Ed, en el que viven sus vidas, beben sus penas y el que, al parecer, sirve como escenario de casi todas (si no es que todas) las citas con Liz.

El drama asciende: Liz deja a Shaun, quien es arrastrado por Ed a una noche de olvido etílico, Pete le echa en cara a Shaun lo patético de una vida como defensor del simiesco Ed, Shaun debe encarar al día siguiente a su aterrador padrastro y, encima de todo, la puerta se quedó abierta (de nuevo) en el departamento. Hasta aquí, todo parece normal para una comedia romántica, pero la mañana siguiente amanece teñida con sangre, ya que el apocalipsis se cierne sobre Londres: el apocalipsis zombie. El resto de la historia se centra en la cruzada que Shaun debe emprender para salvar a su madre y padrastro, mantenerse con vida y recuperar a Liz en el proceso, evitando siempre que la ineptitud de Ed no resulte en catástrofe.

El guión brilla con la miríada de referencias al cine de zombies (desde un restaurante llamado Fulci’s, hasta la ambigüedad sobre el origen de los mencionados cadáveres reanimados), pero esto no es lo único que lo hace destacar, ya que el diálogo escrito por Wright y Peg es en extremo inteligente, ágil y creíble, además de creativo y divertido. La cinta nos tiene siempre tratando de adivinar qué nueva descabellada situación nos presentará, creando una expectante intriga que culmina con una sublime broma que odiaría arruinarles, pero que los dejará con el corazón tibio, los abdominales doloridos y la mandíbula engarrotada por tanto sonreír; sin duda es una película que vale la pena ver más de una vez, tanto por su valor cómico, como por que una vez no es suficiente para captar todas las minucias y sutilezas que encierra.

En resumen, esta es una película que no deberían dejar pasar, sea que estén en una cita, sea que se hayan reunido con los amigos, o sea lo que sea. Podría seguir hablando de esta película por días (no por nada es una de mis favoritas), pero creo que es mejor que juzguen por ustedes mismos y decidan si mi actitud de fanboy es justificada o no.shaun-of-the-dead-shaun-of-the-dead-73392_1280_1024

La Náusea de Jean Paul Sartre

“Estoy desechado, abandonado en el presente. En vano trato de alcanzar el pasado; no puedo escaparme”
-Jean Paul Sartre, La náusea

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Jean Paul Sartre, nos narra una serie de acontecimientos cotidianos a modo de diario en su primera novela filosófica; iniciando la historia en primera persona desde el personaje de Roquentine, un ser totalmente hermético y ajeno al mundo, que únicamente se relaciona con su amigo autodidacta y rememora un antiguo amor con una mujer llamada Annie, que por diversos motivos que explica a lo largo de la novela, existe una relación enferma y dependiente de Roquentine hacia ella.

Roquentine es un ser que a pesar de estar fuera de la sociedad como tal, cualquiera puede identificarse, es un total sin sentido, una banalidad en la existencia, y sin embargo nos hace vivir el aquí y el ahora, “Me aferro a cada instante con toda el alma; sé que es único, irremplazable, y sin embargo no movería un dedo para impedir su aniquilación”. Siempre existe la pregunta ¿por qué?

Las reflexiones que hace en torno a todo lo que sucede a su alrededor nos dan una idea de la razón del mismo título, es una náusea hacia la cotidianeidad, hacia lo factible y real, la suciedad del mundo, no poder refugiarse en ninguna parte, en medio de un torbellino de bruma, en todas partes, en las banquetas, en las luces de las calles, en el humo, la náusea de todo aquello, unas ganas de vomitar y de ver en las personas solo sombras y matices; no existen fuerzas para padecer.

“Cuando uno vive, no sucede nada. Los decorados cambian, la gente entra y sale, eso es todo. Nunca hay comienzos. Los días se añaden a los días sin ton ni són, en una suma interminable y monótona.”

El pasado es algo que les pesa a todos, y Antoine Roquentine se encarga de recordarlo a cada minuto: “¿Dónde había de conservar yo el mío? Nadie se mete el pasado en el bolsillo; hay que tener una casa para acomodarlo. Mi cuerpo es lo único que poseo; un hombre solo, con su cuerpo, no puede detener los recuerdos; le pasan a través. No debería quejarme: sólo quise ser libre.”

Esa indiferencia total por lo que pueda sucederle en la vida, ese modo de suprimir todo lo que está establecido para la cortesía, todo lo que está establecido para las relaciones de los hombres entre sí, lo menciona como una manera de obligar a los interlocutores para permanecer en un engaño e invención sin sentido. Sin embargo, termina el libro con la esperanza de iniciar de nuevo, de renovarse, de la posibilidad de no caer en la rutina, de hacer lo que a uno le plazca en esta vida anónima y aleatoria.